Línea COPE Comentario en el que diversos editorialistas de la Cadena COPE aportan una visión cristiana sobre acontecimientos de la actualidad informativa.
El Papa Benedicto XVI, con su denuncia y llamada a la paz, ha vuelto a poner de actualidad las guerras que están desangrando Ãfrica y que con frecuencia caen en el olvido hasta que, fugazmente, son rescatadas por la atención de los medios. Pero desgraciadamente, esos chispazos mediáticos suelen causar más reacción superficial que compromiso profundo, y como señaló ayer el Papa, los creyentes no podemos permitir que caigan en el olvido tragedias como las de Somalia, Burundi o la de la región sudanesa de Darfur.Â
A pesar de que los abordajes piratas nos puedan parecer cosa de pelÃculas, la realidad es que el secuestro del buque pesquero Playa de Bakio, que ha tenido en vilo a toda España durante la última semana, es, por desgracia, un hecho real y nada extraordinario en los tiempos que vivimos.
En el contexto actual, la vida consagrada se convierte cada dÃa más en signo de esperanza y en punto de referencia que da testimonio de la dimensión trascendente de la vida y de la existencia. No son momentos fáciles para las vocaciones de especial consagración, pero el católico debe saber hacer de la dificultad una oportunidad y un reto para seguir anunciando a Cristo, en medio de un mundo que pretende vivir como si Dios no existiera, y perseverar en la siembra de la inquietud vocacional.
La actitud de los concejales de Ezquer Batua en Mondragón y en Hernani ha impedido que las mociones con las que se querÃa dar el primer paso para quitarle el gobierno de los ayuntamientos a los proetarras de ANV no haya prosperado. La marca de Izquierda Unida en el PaÃs Vasco se ha retratado asà como cómplice de los que dan cobertura a los que asesinan.
Cada dÃa que pasa crece la amenaza de una crisis alimentaria mundial que castigará con especial dureza al continente africano. En esta crisis, que nada tiene que ver con el fatalismo maltusiano de quienes ven en el crecimiento demográfico el colmo de los peligros, juegan un papel destacadÃsimo la vieja discusión entre librecambismo y proteccionismo, la reforma de la PolÃtica Agraria Común y la necesidad de fomentar la economÃa productiva frente a una economÃa financiera o de casino, incapaz de crear verdadera riqueza. A esto se añaden problemas derivados del desequilibrio entre la producción agrÃcola destinada a la fabricación de biocarburantes y la producción de bienes agrÃcolas para el consumo, asà como el aumento del precio del petróleo. Todo esto hace que el mundo sea incapaz de garantizar la seguridad alimentaria y que las expectativas creadas por el desarrollismo combinado con polÃticas paternalistas de ayuda a los paÃses pobres se hayan visto definitivamente frustradas.